Amasa la harina con la mantequilla, el azúcar y las semillas de vainilla. Obtendrás una textura harinosa. Incorpora el huevo y forma una masa homogénea. Divide la masa en dos partes iguales.
Añade el cacao a una de las masas y amásalo.
Extiende las dos masas separadas hasta obtener un grosor de ½ cm.
Pon la masa de cacao encima de la masa blanca. Con el rodillo fija las dos láminas. Enrolla las láminas para unirlas firmemente. Pon la masa en el frigorífico durante una hora.
Precaliente el horno. Corta la masa en rodajas de un grosor de 3 mm.
Pon en la bandeja papel de horno y hornea los círculos a 180ºC durante unos 7-8 minutos, hasta que tengan un color marrón claro. Al sacar las galletas del horno pega dos circulitos con mermelada. Deja que se enfríen.
Notas
Al unir las piezas y después al enrollar la masa, intenta que no quede hueco entre las masas y el rollo esté compacto. El origen de esta receta es del libro Szakácsköny de Horváth Ilona.Los tiempos de preparación son orientativos.