Para el prefermento, mezcla en un bol la harina con el azúcar, la levadura desmigada y la leche tibia. Después tapa el bol con un paño y deja fermentar hasta que triplique su tamaño en ambiente tibio. Son unos 15-20 minutos.
Mientras, derrite la mantequilla. Cuando esté tibia, mézclala en un bol con los 5 huevos enteros, el azúcar y la ralladura de limón. Bate unos segundos. Ahora incorpora la harina junto con el prefermento. Bate muy bien para que tengas una masa homogénea. Por último, añade las pasas escurridas. Ojo, la textura de esta masa es como si fuera un bizcocho. No es una masa levada típica.
Unta generosamente con mantequilla un molde de Kouglof o Gugelhupf.
Vierte la masa dentro del molde y alísala. Tapa la masa con un paño y deja fermentar hasta que doble su tamaño a temperatura ambiente.
Precalienta el horno.
Hornea la masa durante unos 45-50 minutos. Esta masa, en general, se tuesta demasiado rápido. Por eso, pon papel de aluminio cuando veas que la superficie de la masa está marrón ya que, probablemente, al Gugelhupf aún le falta tiempo para hornearse bien.
Una vez horneado, deja el Gugelhupf en el molde durante 15 minutos. Al pasar este tiempo quita el molde y deja que el postre se enfríe totalmente en una rejilla.