Pon las frutas en una cazuela. Añade el azúcar (40 g) y el zumo de limón. Cocina la fruta. Una vez empiecen a hervir, cocina las cerezas a fuego moderado unos 8-10 minutos.
Deja enfriar completamente la fruta. Reserva ¼ de la fruta cocida.
Mezcla con la batidora el yogur, el azúcar (30 g), la miel y las ¾ partes de cerezas cocidas.
Bate la nata hasta que esté semimontada e incorpórala a la crema de yogur del paso anterior.
Ahora congela esta crema de cerezas durante unas 2 horas. Es importante batir con la batidora de mano cada media hora para eliminar los cristales. Al pasar estas 2 horas el helado aún no debe estar totalmente congelado. Ahora vamos a añadir ¼ parte de cerezas cocidas, las que no habíamos utilizado todavía. No hay que mezclarlas totalmente, es mejor que el helado tenga un aspecto marmolado. Ya no hay que batir más, deja que se congele totalmente.