Forra con papel de horno el fondo y la pared de un molde redondo y desmontable. El diámetro del molde es de 23 cm.
Tritura las galletas. En un cuenco derrite la mantequilla. Ahora junta los dos ingredientes anteriores. Mézclalos muy bien y viértelos en el molde. Con la ayuda de un vaso o con tus manos, presiona la galleta triturada para que esté bien prieta, homogénea y tenga la misma altura en toda la superficie. Pon el molde en el frigorífico durante, por lo menos, 30 minutos.
Elaborando la tarta de queso de limón:
Precalienta el horno a 140ºC.
Es importante que los ingredientes estén a temperatura ambiente. Bate el queso crema con la maicena, el yogur griego, el azúcar, los huevos, el zumo de limón y la piel rallada de limón. Ojo, no nos interesa batir demasiado generando burbujas. Mezcla muy bien y vierte esta crema en el molde, encima de la base de galleta. Alísala.
Hornea la tarta durante unos 85-90 minutos a 140ºC. Una vez tengas el postre, déjalo en el horno ya apagado durante dos horas, pero con la puerta un pelín abierta (unos 5 cm). Después deja que se enfríe totalmente en el molde, pero ya fuera del horno. Pon la tarta de queso de limón en el frigorífico durante una noche entera.
Para el Lemon Curd:
Junta en un cuenco la ralladura de limón, el azúcar y la mantequilla. Pon el cuenco al baño María.
Cuando la mantequilla se haya fundido, añade el zumo de limón.
Ahora incorpora el huevo. Hay que batir constantemente para que la crema no tenga grumos.
Cocínala hasta que tenga la textura de unas natillas. Deja que se enfríe y consérvala en el frigorífico en un recipiente cerrado.
Salsea a tu gusto la tarta de queso con el Lemon Curd.