Ralla las zanahorias. Tienen que estar muy finas. Precalienta el horno.
Separa las yemas y las claras. Bate las yemas con 20 g de azúcar. Después añade la ralladura de naranja y poco a poco el aceite de girasol. Sigue batiendo hasta que la mezcla esté cremosa.
Incorpora las zanahorias ralladas (en el caso de que hayan soltado algo de jugo, incorpóralo también).
Ahora añade la harina, la almendra molida, la levadura en polvo y el zumo de naranja.
En otro bol bate las claras a punto de nieve. Cuando ya empieces a tener una espuma blanda, ve añadiendo poco a poco el resto del azúcar: 110 g. Sigue batiendo hasta obtener una espuma firme.
Pon 3-4 cucharadas soperas de clara montada en la masa con zanahoria. Bate 1 minuto con la batidora. Ahora sigue incorporando el resto de clara montada pero ya sin la batidora. Hazlo poco a poco y con cariño, para que no se hunda.
Unta las paredes de un molde con mantequilla. Espolvoréalo con harina. Elimina la harina sobrante. Diámetro del molde: 20 cm.
Vierte la masa en el molde y hornéala durante unos 35-40 minutos. Horno: 180ºC.
Saca la tarta del horno y deja que se enfríe.
Derrite el chocolate y cubre la tarta con él. Ya solo queda esperar a que el chocolate se endurezca.
Notas
Opcionalmente, puedes decorar la tarta con almendras fileteadas.