1cucharada de té de extracto de Vainilla o las semillas de ¼ de vaina de vainilla
140gde Frambuesas frescas
140gde Moras frescas
300gde Arándanos frescos
60gde Azúcar
400mlde Nata para montar
200gde Leche condensada
Instrucciones
Lava las frutas y ponlas en una cazuela. Añade el azúcar y el extracto de vainilla (o las semillas de vainilla). Cuando la fruta empiece a hervir, cocínala a fuego fuerte unos 8-10 minutos.
Quita la cazuela del fuego y enseguida pasa la fruta por un colador para eliminar las semillas. Una vez hecho esto, vuelve a poner unas pocas semillas en la fruta tamizada. El helado quedará mucho más rico con algo de semillas, pero si no te gustan puedes hacer el helado sin ellas.
Deja enfriar completamente la fruta.
En otro bol, bate la nata hasta que esté semimontada. Añade la leche condensada con movimientos envolventes, tal y como aparece en el vídeo.
Ahora incorpora la fruta a la mezcla del paso anterior. No tienes que mezclar completamente. Puedes dejarla como yo, con este aspecto marmolado. Es momento de congelarla. No hay que remover durante el tiempo de congelación. ¡Que lo disfrutes!