60gde Azúcar si la cereza no es muy dulce puedes echar un poco más
Para pincelar:
2Yemas de huevo
Elaboración paso a paso
Deshuesa las cerezas.
Mezcla la harina con la levadura en polvo, el azúcar moreno y la mantequilla. Empieza a amasar. Cuando la textura sea arenosa, incorpora el yogur y un huevo. Sigue amasando hasta que tengas una masa homogénea.
Divide la masa en dos partes. Que una sea un pelín más grande. Esa será la base y la otra, que es más pequeña, será la tapa. Más o menos sería, 65% (base) y 35% (tapa).
Precalienta el horno. Forra con papel de horno el molde, o unta las paredes y el fondo del molde con mantequilla. El tamaño del molde es: 29 cm x 20 cm. Molde rectangular.
Extiende la masa grande y ponla en el molde. Esparce encima las cerezas junto con los 60 g de azúcar. Cubre las frutas con la segunda masa extendida.
Ahora pincela la tapa con las yemas de huevo. Si te apetece, puedes hacer unos dibujos con un tenedor y después, también con un tenedor, pincha la masa en varios sitios. Esto es importante para que la masa no se deforme durante la cocción. Ahora hornea el pastel durante unos 40 minutos. Sácalo y deja que se enfríe en el molde. Si la cereza ha soltado mucho líquido (hay variedades de cerezas que sueltan mucho jugo), corta el pastel en cuadraditos mientras esté todavía caliente y quítalo del molde para que el postre no absorba jugo en exceso.
Notas
Puedes limpiar las manos teñidas de cereza con un poco de limón, pero intenta lavarte las manos inmediatamente después de deshuesar las cerezas. (Idea de la receta: A mi Süteményes könyvünk de József Váncza).