Hacer Galletas Diamante en casa es sinónimo de practicar una repostería elegante y bonita. Para hornear estas galletas se necesita poco esfuerzo y, sin embargo, el resultado son unos bocados vistosos y deliciosos. Si quieres acompañar tu taza de té con estas excepcionales pastas francesas, sigue leyendo.
Las galletas de mantequilla, en general, suelen llevar ingredientes muy simples y su elaboración también es sencilla. Cada cierto tiempo me gusta compartir en mi blog esta clase de recetas tradicionales y reconfortantes que nunca pasan de moda, como las Galletas Danesas, las Sablé Breton o estas pastas caseras aromatizadas con naranja. Pero detrás de todas estas recetas hay un ingrediente que debes comprar bien. La mantequilla. Si quieres conseguir una textura crujiente, pero sin excesiva dureza y con un sabor final excelente, hay que escoger una buena calidad de mantequilla, cuya materia grasa sea, como mínimo, de un 82%. Eso es fundamental.
¿Pero qué son las Galletas Diamante? Lo primero, en Francia se las conoce como Sablé Diamants, así que si vas a hacer una incursión al país galo, ya sabes cómo pedirlas. Lo fundamental, su masa base es una masa sablée que se aromatiza con vainilla y se cubre por fuera con azúcar. Una vez horneado, el resultado de este rebozado es una capa fina y brillante de azúcar. De ahí su nombre. Para este rebozado es mejor usar un azúcar con unos cristales algo más grandes de lo habitual, aunque si es más fino tampoco queda mal. Yo he usado este último tipo de azúcar. También he probado el rebozado con azúcar moreno, cuyos cristales son más grandes y robustos, y también queda muy bien.
Otro punto a favor de esta receta es que la puedes modificar muy fácilmente y obtener deliciosas alternativas. El cacao en polvo, las especias o los frutos secos, son ideales para encontrar la versión que más te guste.
Lo bueno es que, si tienes tiempo, puedes hornear una buena tanda de Galletas Diamante y guardarlas para cuando escasean tus reservas de dulces, ya que duran un montón. Así, en cualquier momento te puedes dar un caprichín y te evitas comer productos industriales.
“Si te gusta una Galleta Diamante es para siempre”.




Receta de Galletas Diamante
Ingredientes
La masa de Galletas Diamante lleva:
- 275 g de Harina
- 190 g de Mantequilla pomada
- 90 g de Azúcar glas
- 1 yema de Huevo L
- Las semillas de 1 vaina de Vainilla o la cantidad correspondiente de extracto de vainilla
Reboza con:
- Azúcar
Elaboración paso a paso
- Bate la mantequilla con el azúcar glas hasta que esté cremosa. Añade las semillas de vainilla (o el extracto de vainilla) y sigue batiendo un poco más.
- Incorpora la yema de huevo y bate bien para incorporar la yema perfectamente.
- Añade la harina. Mezcla un poco con una espátula y después pon la masa en la mesa o en tu superficie de trabajo y amásala muy bien. ¡Ojo!, en este punto la masa está muy blanda, así que hay que manipularla con cariño y seguir amasando hasta que esté homogénea.
- Ahora forma dos cilindros. Cada uno debe tener un diámetro de unos 3 cm. Para que la superficie esté bien lisa, puedes usar una bandeja o un plato para ir aplanando y regulando la superficie. En el vídeo lo verás perfectamente.
- Reboza cada cilindro en azúcar generosamente. Ponlos en el frigorífico durante 2 horas para que estén bien duros.
- Precalienta el horno.
- Una vez trascurrido este tiempo, corta los cilindros en rebanadas con un cuchillo afilado. El grosor de cada galleta es de entre 8 mm y 1 cm.
- Antes de colocarlas en la bandeja de horno, vuelve a rebozar el borde de cada rebanada con azúcar, así conseguimos una muy bonita superficie.
- Pon las rebanadas en la placa de horno revestida con papel de horno. Es importante dejar bastante espacio entre ellas, ya que durante el horneado aumentan su tamaño.
- Hornea las galletas durante unos 15-18 minutos. No tienen que quedar tostadas. Horno: 180ºC. Al sacar las galletas deja que reposen al menos 2 minutos en la placa, puesto que sacadas del horno todavía están muy frágiles y pueden romperse fácilmente. Después, deja que se enfríen, híncales el diente y guarda las que te sobren en un tupper de cristal.
















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