Si te gusta desayunar algo dulce y prefieres evitar la bollería industrial, este post es para ti. Hoy te invito a hornear unos muffins esponjosos de arándanos, capaces de convertir cualquier madrugón en un momento mucho más agradable. Son de esos pequeños placeres caseros por los que merece la pena encender el horno. Más abajo veremos cómo se hacen.
Los muffins de arándanos al estilo americano son conocidos por su sabor y su textura tierna. Se preparan en poco tiempo y no requieren técnicas complicadas, lo que los convierte en una receta perfecta para cualquier persona, incluso para niños. El muffin, tal y como lo conocemos hoy, se desarrolló en Estados Unidos a lo largo del siglo XX, especialmente entre las décadas de 1920 y 1950, cuando la repostería casera empezó a utilizar más frutas y especias. Eso se debe a que los arándanos son frutos originarios de Norteamérica. Pues sí, y ya eran consumidos por los pueblos nativos mucho antes de incorporarse a la repostería moderna, donde acabaron convirtiéndose en uno de los sabores de muffin más populares. No es casualidad, ya que su punto ácido y dulce combina a la perfección con masas dulces y suaves.
Y si pruebas estos muffins de arándanos esponjosos y los acabas devorando, aquí te pongo otras recetas que utilizan el mismo rico ingrediente: Blueberry pie, Tarta de queso de arándanos al horno o un simple bizcocho de arándanos.
Para conseguir unos muffins de arándanos esponjosos es importante elegir fruta madura y sabrosa. La masa será lo bastante densa como para que los arándanos no se vayan al fondo, algo que siempre tranquiliza. Recién hechos están en su mejor momento, aunque se conservan blanditos unos días más si los conservas en un recipiente hermético. También puedes congelarlos y así siempre los tienes a manos para cualquier mañana.
“Son tan populares que han conquistado desayunos, meriendas y cafés por todo el mundo”.




Receta de Muffins de arándanos esponjosos
Ingredientes
Prepara los muffins de arándanos con:
- 230 g de Harina
- 2 Huevos L
- 120 g de Mantequilla pomada
- 10 g de Levadura en polvo
- 120 ml de Leche
- 120 g de Azúcar
- 1 cucharada sopera de extracto de Vainilla o las semillas de ½ vaina de vainilla
- 300 g de Arándanos frescos
Para decorar:
- 1 puñado de Arándanos frescos
- 15 g de Azúcar
Elaboración paso a paso
- Pon cápsulas de papel en un molde para magdalenas. Precalienta el horno.
- Lava los arándanos y sécalos con un paño de cocina. Resérvalos.
- Bate un par de minutos la mantequilla con el azúcar y la vainilla hasta que tengas una textura cremosa. Añade los huevos uno por uno y continúa batiendo. Sigue batiendo hasta que tengas una textura bien cremosa.
- Incorpora la mitad de la harina junto con la levadura en polvo. Después añade la mitad de la leche y sigue batiendo un par de minutos. Ahora añade el resto de la harina y de la leche. Sigue batiendo hasta que tengas una textura homogénea.
- Incorpora los arándanos. Es mejor que antes de añadir la fruta machaques ligeramente una parte con un tenedor. ¡Ojo!, no es para hacer un puré, sino para romper un poco la fruta. Mezcla muy bien.
- Llena los moldes de muffins con la masa.
- Reparte los arándanos (un puñado) por encima de la masa de los muffins y espolvorea con el azúcar.
- Hornea los muffins de arándanos durante unos 25-30 minutos. Horno: 180ºC. Deja que se enfríen en una rejilla (ya sin el molde).
















Muy ricos y esponjosos.