En verano triunfan las recetas frías, ligeras y fáciles, muchas de ellas elaboradas sin cocción. Por eso, hoy me gustaría invitarte a un bocado de esta tarta de queso con melocotón sin horno. Un manjar que nos gustó tanto que no he podido resistirme a incorporarla a este recetario dulce.
Pocas tartas admiten tantas interpretaciones como la tarta de queso. Desde la clásica New York Cheesecake a la intensa Tarta de la Viña, pasando por las versiones más modernas sin horno, este postre ofrece un terreno infinito para la creatividad. En esta tarta de queso con melocotón sin horno buscaba: una textura muy cremosa, aprovechar las frutas de verano y una receta que se pudiera hacer sin horno. Es perfecta tanto para celebraciones y cumpleaños como para un postre de un domingo de verano, teniendo además la ventaja de poder prepararse con antelación.
La tarta consiste en una base crujiente de galletas, un queso crema aromatizado con mucha vainilla y una capa de melocotones salteados. Y ya que las frutas de hueso están en su mejor momento , ahora es cuando merece la pena incorporarlas a nuestros postres.
Ya verás lo rica que es la combinación del queso crema con la vainilla y la frescura y dulzor del melocotón de verano. Esta tarta de queso con melocotón sin horno es sencilla, elegante y muy agradecida, te gustará muchísimo.
“Si te gustan las tartas de queso y los melocotones, este es tu postre”.




Receta de Tarta de queso con melocotón sin horno
Ingredientes
La base de galletas tiene:
- 230 g de Galletas Digestive
- 100 g de Mantequilla
Para la tarta de queso:
- 450 g de Mascarpone o queso Philadelphia temperatura ambiente
- 4 hojas de Gelatina
- 230 g de Yogur griego
- 200 ml de Nata para montar
- 130 g de Azúcar
- 1 cucharada sopera de extracto de Vainilla o las semillas de ½ vaina de vainilla
Para el salteado de melocotón utiliza:
- 830 g de Melocotón maduro y firme
- 25 g de Azúcar moreno
- 25 g de Mantequilla
Instrucciones
Elaborando la base de galletas:
- Tritura las galletas y derrite la mantequilla. Mezcla bien estos ingredientes. Pon papel de horno en el fondo de un molde desmontable. Ahora vierte la mezcla de galletas en el molde. Esparce bien esta miga para que el grosor de la base sea el mismo en todos los sitios. Después, con una cuchara o un vaso, presiona la miga para que quede más compacta y lisa. Pon la base en el frigorífico durante 1 hora para que esté bien sólida. Diámetro del molde: 23 cm.
Preparando la tarta de queso:
- Pon la gelatina en remojo.
- Bate el queso crema con el azúcar con las ¾ partes del yogur griego. Después incorpora el extracto de vainilla (o las semillas de vainilla).
- Calienta la ¼ parte de yogur griego que quedaba con las hojas de gelatina hidratadas hasta que se disuelvan. ¡Eso sí, el yogur nunca debe llegar a hervir! Deja enfriarlo un pelín. Ahora añádelo, ya templado, a la mezcla de queso crema del paso anterior.
- Bate la nata. No tiene que quedar muy dura. Incorpora, con cuidado, la nata semimontada a la mezcla de queso crema.
- Vierte la crema sobre la base de galletas y alísala. Pon la tarta de queso en el frigorífico durante una noche.
Salteando los melocotones:
- Lava los melocotones y quítales la piel. Después córtalos en gajos.
- Pon la mantequilla en una cazuela junto con el azúcar moreno. Cocina esta mezcla a fuego fuerte hasta que la mantequilla se derrita y el azúcar se caramelice ligeramente. El tiempo total es de unos 2-3 minutos.
- Añade los trozos de melocotón y tapa la cazuela. Cocina la fruta a fuego medio unos 6-8 minutos hasta que esté al dente. Este tiempo puede variar según la madurez y la variedad del melocotón que hayas elegido usar en esta receta. Una vez tengas la textura deseada deja enfriar las frutas.
Montando la tarta:
- A la hora de comer, cubre la tarta con el salteado de melocotón.
















Súper rica.