Existen pocos postres que verdaderamente te recuerden los momentos dulces de tu infancia. El flan de vainilla al horno es perfecto para viajar a ese tiempo. En esta receta te voy a enseñar a hacerlo tal y como se preparaba antes, al baño María y con caramelo, y todo hecho por ti. No pasa nada si no te acuerdas de la receta de tu madre o de tu abuela, yo intentaré que revivas esos sabores de antaño.
Es curioso como a muchas personas les encanta el flan de vainilla casero, pero luego acaban comprándolo en el supermercado. Incluso la salsa de caramelo tampoco se libra. Hay un montón de recetas circulando en Internet ofreciendo una salsa de caramelo de bote para tu base de flan casero. En este punto siempre me surge la duda de si ese flan de vainilla al horno se puede considerar casero, teniendo en cuenta que han usado un ingrediente súper industrial. Una buena idea suele ser leer las etiquetas de estas salsas para ver de qué están hechas. Y es que, ¿qué consideramos que es un postre casero? ¿El que hemos hecho nosotros con ingredientes básicos o, aceptamos la trampa de que simplemente se vuelve casero porque aunque lo hemos hecho con productos industriales, éramos nosotros quienes lo elaborábamos en casa?
Dejando atrás esta parrafada filosófica, es hora de continuar con esta receta de flan de vainilla al horno que tanto nos gusta. Una vez tengas la mezcla del flan, solo tienes que ponerla al Baño María. El tiempo es algo orientativo, ya que dependerá del grosor de tu molde.
Lo más importante es que el horno tenga una temperatura constante, que no abras mucho la puerta del horno durante la cocción y que no batas demasiado la base del flan, para no generar muchas burbujas innecesarias. Solo eso. Si sigues estas indicaciones, te saldrá con una textura cremosa y bailonga que a todo el mundo encanta.
Hacer flan en casa tiene muchas ventajas. Lo puedes hacer con antelación, es un postre económico, ligero y suave. Si lees mi receta en verano, te recomiendo especialmente que la prepares, puesto que es un manjar degustar el flan fresquito. No debemos olvidar estos postres clásicos, y de toda la vida, en favor de unos postres demasiado modernos que carecen de personalidad y muchas veces de un sabor natural. Si te apetece indagar más, puedes probar otros flanes deliciosos: el Flan de turrón o el Flan de café con gelatina.
“El mejor flan de vainilla del mundo es el que haces en casa”.




Receta de Flan de vainilla al horno
Ingredientes
- 0,75 L de Leche entera
- ¾ de vaina de Vainilla entera
- 110 g de Azúcar
- 6 Huevos L
Para el caramelo:
- 150 g de Azúcar
- 40 ml de Agua
Elaboración paso a paso
- Usa un molde más pequeño que puedas meter en otro molde más grande y así hornear el flan al baño María. Otra opción es usar moldes pequeños. El tiempo de horneado siempre dependerá del tamaño de molde que uses, ya que cuanto más hondo sea, más tiempo tardará en hacerse el flan.
Elaborando el caramelo:
- Mezcla en una sartén el agua con el azúcar y caliéntalos. Es importante NO mover en absoluto el azúcar. Si quieres mezclar un poco el azúcar, solo muévelo con la sartén. Cuando ya tengas el caramelo de color marrón claro, viértelo en el molde que hayas elegido. Reparte el caramelo también en las paredes y deja enfriar. El diámetro del molde que he usado es de 23 cm.
Preparando el flan:
- Primero saca las semillas de la vaina de vainilla y ponlas en la leche junto con la vaina de vainilla vacía. Hierve la leche y después deja que se enfríe.
- Precalienta el horno.
- Mezcla los huevos con el azúcar y la leche. Con la batidora de vaso bate muy bien, pero sin añadir mucho aire.
- Ahora vierte la mezcla encima del caramelo, para ello, usa un colador para eliminar los posibles grumos de huevo y la vaina de vainilla. Tapa el molde con papel de aluminio. Pon el molde en una bandeja de horno u otro recipiente. Vierte agua hirviendo en la bandeja o el recipiente, hasta que el agua llegue hasta la mitad del molde donde está el flan.
- Pon el flan con la bandeja de horno o el recipiente que uses y hornéalo unos 45-55 minutos a 160ºC. Este tiempo puede variar según la forma del molde que utilices. Con un palo de madera puedes comprobar si tu flan está hecho o no.
- Una vez pasado este tiempo, quita del horno la bandeja donde está el molde del flan, sácalo del agua, quita el aluminio y deja que se enfríe por completo. Después pon el flan en el frigorífico durante una noche. Al día siguiente ya lo puedes desmoldar. Para ello, pasa el cuchillo por los bordes con cuidado. Así, cuando vuelques el molde al plato, el flan saldrá con más facilidad.
















Delicioso.