Me fascinan los postres alemanes. En España, por alguna razón, no son tan populares como yo pienso que deberían serlo. Así que si viajas a Alemania, no te pierdas las panaderías y las Konditorei (pastelerías en alemán), donde puedes encontrar estos postres súper ricos de los que no vas a dejar de hablar a tu vuelta. En el caso de que tu destino sea Hamburgo, es una obligación probar el famoso Franzbrötchen.
Se podría decir que el Franzbrötchen se asemeja al Kanelbullar sueco, pero made in Alemania. Sin embargo, su forma y su masa no tienen nada que ver con su versión escandinava, ya que en la receta alemana se usa masa de croissant y se rellena con una mezcla de canela, mantequilla y azúcar. Además, su mayor seña de identidad radica en su forma, la cual le proporciona un gran encanto. En la receta te explico perfectamente cómo se hace, pero te adelanto que vas a necesitar un palo de madera con un mango redondo. De esta manera, al aplastar la masa te quedará perfecta.
Estos panecillos dulces de canela alemán te harán muy feliz si te gustan las recetas internacionales y tienes curiosidad por descubrir la repostería alemana. Aunque puedes tener la tentación de utilizar masa de hojaldre, no lo hagas. La receta auténtica de Franzbrötchen se prepara siempre con masa de croissant.
El mejor momento para comer este bollo es cuando está recién hecho. En el caso de que te sobre algo, siempre puedes volver a calentarlo en una sartén para que vuelva a su textura crujiente original.
Si quieres seguir degustando más deliciosas recetas alemanas que vale la pena elaborar, te recomiendo el Apfelkuchen, el Käsekuchen o estas Lebkuchen.
“Hornearlos es casi terapéutico, y comerlos… ¡una delicia!”.

Receta de Franzbrötchen
Ingredientes
La masa está hecha con:
- 540 g de Masa de Croissant
Para rellenar:
- 85 g de Azúcar
- 10 g de Canela molida
- 60 g de Mantequilla pomada
Elaboración paso a paso
Elaborando el relleno:
- Mezcla la canela molida con el azúcar y reserva.
Preparando y horneando los rollitos:
- Extiende la masa de croissant dándole forma de rectángulo y unas medidas de 25 cm x 44 cm.
- Ahora, con la ayuda de una brocha, extiende la mantequilla sobre la masa (es importante que la mantequilla esté muy cremosa). Después, espolvorea la superficie con la mezcla de canela y azúcar.
- Enrolla la masa como si fuera un brazo de gitano. Ahora corta la masa enrollada en 11 trozos iguales. Con un palo de cocina, de mango redondo, presiona la masa en la mitad de cada trozo. Así obtendrás la forma tan característica de este postre alemán. Ojo, al presionar ten cuidado de no cortar la masa en dos. Pon los trozos en la placa de horno revestido con papel de horno. Tápalos y deja que reposen en un sitio tibio unos 30-35 minutos.
- Precalienta el horno.
- Hornea unos 15 minutos. Horno: 210ºC. Recién hechos están aún más deliciosos.
















Muy rico.