Las torrijas de leche son uno de los postres más conocidos de España. En Semana Santa están en todas partes y forman parte de la cultura gastronómica de aquí. Sin embargo, me he dado cuenta de algo curioso, y es que a pesar de su popularidad, pocas personas se animan a prepararlas en casa. ¿Por qué un postre tan tradicional y sencillo se ha convertido casi en una receta “mítica” que parece complicada? Para que no te quedes sin tu torrija casera de toda la vida, en este post te enseño cómo elaborarlas paso a paso.
No tengo ninguna duda de que las mejores torrijas del mundo son las que tu puedes hacer en casa. Se preparan con pan duro o casi duro, ese que ya nadie quiere, y con ingredientes básicos y naturales que todos tenemos en la despensa. Además, es un postre económico y muy agradecido. Una vez hechas, se rebozan con azúcar y canela, aunque también existen versiones acompañadas con miel, almíbar o aromas como el anís. Las torrijas de leche tienen algo muy práctico, ya que puedes preparar la cantidad justa para comerlas recién hechas, sin tener que pensar después en qué hacer con las sobras.
Es cierto que puede resultar un postre algo contundente, al igual que los Pestiños, puesto que al freírlas en la sartén absorben algo de aceite. Aun así, preparadas de vez en cuando, no hay motivo para evitarlas si te gustan.
Yo misma pensaba que no me gustaban demasiado las torrijas de leche… hasta que empecé a hacerlas en casa. Descubrí que el secreto está en el punto del pan: cremoso por dentro, pero firme por fuera. Ni demasiado blando ni muy seco. Cuando das con ese equilibrio, entiendes por qué este postre humilde sigue teniendo tanto sentido.
PD: ¿Sabías que ya se elaboraban en el Imperio romano?
Receta : Miriam García.
“Las torrijas no buscan ligereza, buscan consuelo”.


Receta de Torrijas de leche
Ingredientes
Remoja las torrijas con:
- 250 ml de Leche
- 7 cm de Canela en rama
- 30 g de Azúcar
El pan:
- 190 g de barra de Pan con miga densa del día anterior media barra, más o menos
Para rebozar antes de freír:
- 1 Huevo L
Una vez frito reboza en:
- 50 g de Azúcar
- 1 cucharada de té de Canela molida no colmada
Para freír:
- Aceite de oliva virgen extra o de girasol
Elaboración paso a paso
Remojando el pan:
- Para infusionar la leche, junta la leche con la canela y el azúcar. Cocínala 5 minutos y deja enfriar después.
- Corta las rebanadas de pan en diagonal, para que tus torrijas tengan su forma clásica. Deben ser algo gruesas, como 1,5-2 dedos. Pon las rebanadas en una bandeja y después, con la ayuda de una cuchara, empapa los panes con la leche infusionada del paso anterior. Deja reposar 30 minutos.
- La cantidad de leche que absorbe el pan puede variar. Por eso, añade la leche infusionada poco a poco. Algunos panes absorberán algo menos y otros algo más. El objetivo es conseguir una textura blanda y manejable, pero que no se deshaga. ¡Ojo!, la corteza del pan debe estar también hidratada.
Preparando las torrijas de leche:
- Bate el huevo. Mezcla la canela molida con el azúcar.
- Calienta abundante aceite. El aceite debe estar bien caliente. Para asegurar que esté a la temperatura correcta, prueba a freír solo un trozo de pan o una pequeña torrija.
- Reboza las rebanadas de pan en huevo batido y fríelas en el aceite durante un par de minutos hasta que estén doradas. Después, dáles la vuelta y fríelas por el otro lado.
- Una vez tengas los panes fritos, deja escurrir el aceite sobrante en un papel de cocina, e inmediatamente después, reboza las torrijas en la mezcla de azúcar y canela.
- Aprovecha cuando las torrijas están recién hechas porque es cuando más deliciosas están.
















Deliciosas.