Te voy a confesar algo, la mousse de plátano nunca fue uno de esos dulces que me entusiasmara a primera vista. Cuando pienso en postres con plátano, mi cabeza suele irse antes a un bizcocho, una tarta o incluso un helado. Sin embargo, en plena canícula, con demasiados plátanos maduros en casa y pocas ganas de encender el horno, acabé mirándolo con otros ojos. Y si tú también te has visto alguna vez en esta situación, sigue leyendo.
Es una receta simple, fácil de hacer y que admite un montón de versiones. Por ejemplo, puedes acompañarla con galletas desmenuzadas, añadir un toque de chocolate o servirla tal cual, en vasitos individuales o en un bol grande para compartir.
Según una pequeña encuesta que hice en mi entorno, sé que hay personas que les encanta este postre y suelen preparar mousse de plátano habitualmente. Para muchos, es incluso la primera opción cuando buscan un dulce rápido, fresco y sin horno, muy por delante de otras recetas como la tarta de queso de plátano sin horno. Así que si aún estás entre quienes aún no la han probado, aquí tienes mi versión de mousse de plátano súper cremosa.
Esta mousse de plátano demuestra que, con buenos ingredientes, las recetas más humildes pueden ganarse un lugar en nuestra lista cotidiana de postres.
“Ricas cucharadas de plátano fresquito”.



Receta de Mousse de plátano
Ingredientes
- 185 g de Plátano sin la cáscara maduro, dulce y sin manchas
- 100 ml de Nata para montar
- 35 g de Azúcar
- 1 hoja de Gelatina
- 1-2 cucharadas soperas de Agua
- Unas gotas de Limón
Decora con:
- Galletas opcional
- Virutas de Chocolate opcional
Instrucciones
- Pon en remojo la hoja de gelatina.
- Bate con la batidora de mano los plátanos junto con el zumo de limón y el azúcar. El resultado debe ser liso y homogéneo.
- Cuando la gelatina esté hidratada, ponla en una cazuela pequeña junto con una o dos cucharadas soperas de agua. Calienta la cazuela hasta que la gelatina se haya disuelto. No debe hervir nunca y, ¡Ojo!, no la dejes sin vigilar, porque puede quemarse. Añade la gelatina disuelta al plátano triturado. Mezcla muy bien.
- Bate la nata a punto de nieve, pero sin que quede demasiado dura. Ahora incorpórala a la mezcla anterior, poco a poco, en varias tandas.
- Vierte la mousse de plátano en copas bonitas y ponla en el frigorífico durante un par de horas. Si no te puedes aguantar, ya puedes comerla acompañada con galletas.
















Súper cremosa.