Por fin ha llegado el momento de presentarte uno de mis postres fríos favoritos: el Peach Melba. Aunque muchas personas lo imaginan como un helado con sabor propio, en realidad se trata de una copa elegante donde se combinan fruta fresca, helado y una salsa de frambuesa intensa y aromática. Vamos a ver cómo se hace.
El legendario chef francés Auguste Escoffier creó el Peach Melba (Pêche Melba, en francés) a finales del siglo XIX en honor a la célebre soprano Nellie Melba. La versión original se elaboraba con melocotones frescos sobre helado de vainilla, presentados sobre una escultura de hielo en forma de cisne. Años después, Escoffier suprimió el cisne y añadió la salsa de frambuesa, dando lugar al Peach Melba que conocemos hoy.
A pesar de su nombre refinado y su historia ligada a la alta cocina, este postre es sorprendentemente sencillo, ya que es una copa de helado de vainilla junto con melocotones y salsa de frambuesa. Unos sabores muy ricos que se complementan de maravilla y resulta perfecto como postre individual, versátil y con mucho encanto.
Recuerda que, para conseguir lo máximo de estos postres, la clave está en elegir bien los ingredientes. El helado de vainilla debe ser de buena calidad y el melocotón debe estar maduro, dulce y sabroso.
El Peach Melba es perfecto para celebraciones y comidas especiales. También es ideal para los días de verano, cuando apetece un postre fresco, ligero y rápido de preparar. A mí me gusta más comerlo en verano, pero no me cuesta nada imaginarlo en una mesa navideña, aportando elegancia y un toque clásico que nunca pasa de moda.
“Un aria dulce para tu paladar”.


Receta de Peach Melba
Ingredientes
La salsa de frambuesa lleva:
- 150 g de Frambuesas
- 50 g de Azúcar
- 10 ml de zumo de Limón
Helado:
- 460 g de helado de Vainilla
La fruta:
- 4 Melocotones maduros y firmes en invierno melocotón en almíbar
- 70 g de Azúcar
- 10 ml de zumo de Limón
- ½ vaina de Vainilla puede ser sin semillas también
- 500 ml de Agua
Instrucciones
Cocinando los melocotones:
- Lava las frutas. Si son grandes, córtalas por la mitad. Pon en una cazuela el agua junto con los melocotones, el azúcar, el zumo de limón y la vaina de vainilla. Hierve un par de minutos hasta que se pueda quitar la piel de los melocotones y estén al dente.
- Importante: hay variedades de melocotones cuya piel no se puede quitar facilmente y solo se consigue después de cocinar la fruta durante mucho tiempo. Como no debemos cocinar los melocotones demasiado, cocínalos hasta que estén al dente y después quita la piel con un cuchillo.
- Deja enfriar los melocotones. Puedes mantenerlos en la misma agua donde los has cocinado, o también puedes sacarlos y enfriarlos en un plato.
- Si haces este postre en invierno, simplemente escurre los melocotones en almíbar y ya puedes emplearlos.
Elaborando la salsa de frambuesa:
- Pon las frambuesas en una cazuela junto con el zumo de limón y el azúcar.
- Empieza a cocinarlas. Cuando comiencen a hervir, mantenlas unos 5-7 minutos a fuego medio. Es importante dar vueltas con una cuchara para que no se peguen.
- Quita la cazuela del fuego. Todavía caliente, cuela la salsa con un colador fino. Si es necesario, cuela dos veces para conseguir una textura más suave.
- Deja enfriar tu salsa de frambuesas.
Montando el Peach Melba:
- Corta en cubitos los melocotones. Ponlos en un vaso/copa de cristal alternándolos con la salsa de frambuesa y el helado de vainilla.
- Con los ingredientes que te he puesto puedes montar unos 4 vasos/copas. Según tus gustos, puedes cambiar la cantidad de fruta, de salsa y de helado.
















Delicioso helado.