Para mí, uno de los grandes descubrimientos gastronómicos en España han sido los postres hechos con aceite de oliva. De las primeras cosas que probé fueron las tortas de aceite y anís. Me gustaron tanto que enseguida las incorporé al blog y, aunque desaparecieron por una renovación, tenía claro que debía volver a publicarlas. Hoy regresa esta receta tal y como más me gusta preparar estas tortas andaluzas, bien finas y crujientes.
Es casi imposible hablar de estas tortas y no pensar en las clásicas de Inés Rosales. Son un referente y están deliciosas. La elaboración de estas tortas es sencilla y no requiere ingredientes complicados: un buen aceite de oliva virgen extra, anís y otros productos básicos. Si te apetece, puedes añadir semillas de sésamo para darles un matiz diferente.
El secreto para lograr unas tortas de aceite y anís realmente buenas está en dos puntos clave. El primero consiste en estirar la masa dejándola muy fina para conseguir esa textura ligera y crujiente. El segundo es el especial sabor que da la mezcla del aceite con el azúcar. Ese sabor varía en función de los distintos tipos de aceite de oliva, ya que cada uno aporta matices distintos y convierte la receta en una experiencia nueva cada vez.
Estas tortas admiten muchas variaciones y se aromatizan con facilidad, lo que las hace especialmente agradecidas para adaptar la receta a tu gusto. Si disfrutas de los postres tradicionales españoles donde el aceite de oliva es protagonista, te animo a probar estas tortas de aceite y anís o las rosquillas de anís. Son dulces que merece la pena seguir preparando en casa, porque más allá de modas pasajeras, hay recetas que han perdurado porque simplemente funcionan… y nuestras abuelas lo sabían muy bien.
“La tradición y el sabor van de la mano”.




Receta de Tortas de aceite y anís
Ingredientes
Para la masa de las tortas necesitas:
- 300 g de Harina normal
- 4 g de Anís verde en grano matalauva
- 10 g de semillas de Sésamo opcional, yo no he usado
- 50 ml de licor de Anís
- 20 g de Levadura panadera fresca
- 60 g de Azúcar
- 100 ml de Aceite de oliva virgen extra no muy fuerte
- 50 ml de Agua
Reboza con:
- Azúcar
Para pincelar:
- Aceite de oliva virgen extra no muy fuerte
Elaboración paso a paso
- Mezcla la harina, el anís en grano, las semillas de sésamo (si usas) y el azúcar.
- Incorpora la levadura panadera (hay que desmigarla mientras la incorporas), el licor de anís, el aceite y el agua. Amasa todo hasta que tengas una masa lisa y flexible. Te costará unos dos minutos que esté homogénea. Deja fermentar en un sitio tibio hasta que doble su tamaño.
- Precalienta el horno.
- Divide la masa en 10 porciones. Cada porción pesará unos 52 g más o menos. Forma bolitas con cada porción y extiéndelas con un rodillo, dándoles su tradicional forma de torta, hasta que tengan un grosor de 1 mm.
- Ahora ponlas en una bandeja revestida con papel de horno. Es importante no amontonarlas. Solo pon cuatro piezas en una bandeja.
- Pincela la superficie de la masa con aceite de oliva y después espolvorea generosamente con azúcar.
- Hornea las tortas durante unos 7-9 minutos. Horno: 200ºC.
- Deja que se enfríen en la bandeja y después, si no te las comes todas, pon las tortitas de anís en un tupper de cristal para que mantengan su textura crujiente.
















Muy crujientes.