Entre las miles de típicas recetas de manzana que circulan por Internet, parece imposible descubrir algo realmente diferente. Sin embargo, la repostería francesa siempre guarda alguna pequeña sorpresa. Hoy me gustaría enseñarte el pastel invisible de manzana, también conocido como Gâteau invisible aux pommes.
La gran curiosidad de este pastel francés de manzana es que la fruta representa prácticamente el 80% del postre. De ahí que su nombre esté relacionado con esta característica, ya que la masa tiene muy poco protagonismo. Aquí lo que llama la atención son las finísimas capas de manzana. Por esta razón, elegir la manzana correcta es crucial. Las variedades que te recomiendo en la receta son fáciles de encontrar y quedan bien tanto de sabor como de textura.
Hay que mencionar también que el pastel invisible de manzana es muy fotogénico. Debido a su aspecto, algunas personas lo llaman milhojas de manzana. Al ver estas láminas bien organizadas puedes sentir mucha curiosidad por preparar esta receta. Sin embargo, su sabor supera incluso a su original presentación. Justo por la gran cantidad de fruta que se emplea, el sabor de la manzana se concentra y queda muy, pero que muy rico.
El pastel invisible de manzana es uno de esos maravillosos postres franceses con manzana que demuestran que la elegancia no tiene por qué ser complicada. Si te apetece probar otras recetas clásicas hechas con ingredientes simples y asequibles, y donde la manzana tiene un protagonismo absoluto, visita el Strudel de manzana, el Apple pie o el Crumble de manzana.
“Nombre curioso, aspecto sorprendente y elaboración sencilla”.


Receta de Pastel invisible de manzana
Ingredientes
Para la masa del pastel:
- 3 Huevos L
- 70 g de Harina
- 3 g de Levadura en polvo
- 150 ml de Leche
- 50 g de Mantequilla
- 1 cucharada de té de Canela molida no colmada
- 80 g de Azúcar
La fruta:
- 1,2 kg de Manzana Pink Lady, Golden, Reineta, Chantecler
Para decorar:
- 25 g de Azúcar
Elaboración paso a paso
- Unta generosamente con mantequilla la pared y el fondo de un molde de Plum Cake. Forra con un trozo de papel de horno el interior del molde. En el vídeo podrás comprobar cómo hacerlo. Esto te ayudará a sacar el pastel del molde una vez hecho.
- Pela las manzanas y después, con la ayuda de una mandolina, un rallador (usando la parte de mandolina) o con un cuchillo, corta la fruta en láminas finas. El grosor ideal es de 1 mm. En el caso de que las manzanas empiecen a tener un color marrón, rocíalas con zumo de limón. Resérvalas.
- Precalienta el horno.
- Derrite la mantequilla. A la hora de usarla debe estar tibia.
- En un bol grande bate muy bien los huevos con el azúcar y la canela molida. Ahora añade la leche. Sigue batiendo. Incorpora la harina junto con la levadura en polvo. Mezcla muy bien. Añade ahora la mantequilla derretida. Sigue batiendo hasta que la masa esté lisa y sin grumos.
- Ahora pon un poco de la masa, un par de cucharadas soperas, en la base del molde y extiende bien para que cubra perfectamente la base. Reserva también un par de cucharadas de la masa en un vaso, por si durante el proceso de rellenar el molde fuera necesario añadir un poco de masa extra entre las láminas de manzana.
- Reserva unas cuantas láminas de manzana para más adelante. El resto de la manzana hay que juntarla con la masa del paso cinco. Es importante no mezclar bruscamente para no romper las láminas. Es aconsejable hacer este proceso con las manos.
- Ahora, con cuidado, pon la mezcla del paso anterior en el molde. Es preferible poner las láminas de manzana en el molde en posición horizontal. De esta manera el corte final queda más bonito. Usa tus manos para este proceso. Si queda masa en el fondo del bol, viértela encima de las manzanas junto con la masa que tienes reservada en el vaso.
- Ahora cubre la superficie con las láminas de manzana que tenías reservadas y espolvoréalas con el azúcar.
- Hornea el pastel durante 1 hora y 5 minutos, más o menos, hasta que esté dorado por fuera. Una vez transcurrido este tiempo, sácalo y deja que el pastel de manzana repose 10 minutos en el molde. Pasa un cuchillo, con cuidado, alrededor del molde para poder sacar el postre con facilidad. Después quita el pastel del molde con la ayuda del papel de horno y deja que se enfríe completamente en una rejilla. Si quieres un corte bonito, déjalo en el frigorífico toda una noche.















Increíble y delicioso