Cada año, con la llegada del otoño, me doy cuenta de que, poco a poco, vuelve a las tiendas el membrillo, esta fruta tan hermosa, grande y de color amarillo que durante siglos simbolizó la fertilidad y la buena suerte. El crumble de membrillo es una de las mejores maneras de rendir homenaje a esta fruta otoñal.
Espero haberte sorprendido con esta apetitosa y, hasta cierto punto, inesperada propuesta. Pero si ya disfrutaste del Crumble de Manzana, con esta versión con membrillo conseguirás un sabor más intenso y aromático que combina de maravilla con las especias otoñales, como son la canela y los clavos de olor. Una mezcla maravillosa para disfrutar del membrillo este otoño. Además, el crumble de membrillo no tiene ninguna técnica especial o ingrediente poco habitual, y si buscas cómo aprovechar la temporada del membrillo, esta receta es una propuesta deliciosa y muy interesante para ti.
Pienso que, en los últimos años, esta fruta ha sido bastante marginada, quizá por el desconocimiento de postres donde emplearla o por no poder comprarla. En mi blog puedes encontrar varias recetas con membrillo con las que sacarle el mejor sabor a esta fruta: helado, empanada o el archiconocido dulce de membrillo. Mientras que el crumble de membrillo destaca por su contraste entre la fruta tierna y la masa crujiente, otros postres con membrillo ofrecen texturas más suaves y cremosas. Nuestros antepasados ya conocían perfectamente sus cualidades, por eso no es casualidad que lo consideraran como un manjar de dioses. Ahora te toca a ti disfrutarlo.
“No seas membrillo y prepárate este crumble 😊”.

Receta de Crumble de membrillo
Ingredientes
Prepara el membrillo con:
- 1,5-1,8 kg de Membrillo
- 100 g de Azúcar
- 20 ml de zumo de Limón
- La piel rallada de ½ Limón mediano
El crumble lleva:
- 250 g de Harina
- 150 g de Mantequilla fría
- 80 g de Azúcar
- 1 cucharada de té de Canela molida colmada
- ½ cucharada de té de Clavo molido
- 150 g de Nueces
Instrucciones
Elaborando la base de frutas:
- Pela los membrillos, córtalos en gajos y ponlos en un bol en el que previamente hayas añadido agua y el zumo de limón (de esta manera evitas que el membrillo se ponga marrón). Como después de limpiar el membrillo suele haber una merma notable, una vez tengas los membrillos limpios debes tener unos 850-900 g de fruta limpia.
- Ahora escurre las frutas, córtalas en cubos medianos y ponlas en una cazuela.
- Añade a la cazuela el azúcar, la piel rallada de limón y cocínalo todo durante unos 13-16 minutos a fuego moderado hasta que el membrillo esté tierno. Durante la cocción hay que tapar la cazuela.
- Una vez esté la fruta tierna, machácala un poco con un palo de madera para que esté cremosa, pero sin que quede como un puré. Deja que se enfríe un poco.
Preparando el crumble:
- Pica las nueces y resérvalas.
- Mezcla la harina con el azúcar y las especias. Añade la mantequilla fría y amasa un poco hasta que su textura esté grumosa. Incorpora las nueces picadas. Amasa un poco más hasta que las nueces estén bien repartidas.
Vamos a hornear:
- Precalienta el horno.
- Engrasa un molde redondo con mantequilla. El diámetro del molde es de 28 cm.
- Vierte el membrillo cocido en el molde y alísalo. Cubre las frutas con la masa grumosa, pero sin apretar.
- Hornea el crumble de membrillo durante unos 45-50 minutos hasta que la parte superior esté dorada. Horno: 180ºC.















Muy rico.